sábado 13 de noviembre de 2010

Separadamente el oro en la cosa en el que usted cree sea la mejor inversión

Me ha escrito un lector del blog que quiero publicar:

¿Separadamente el oro en la cosa en el que usted cree sea la mejor inversión la liquidez que me queda, en el pronosticado del fracaso de las monedas (ver la hiperinflación)?
¿El mercado inmobiliario para usted queda todavía afuera, o siempre es mejor que tener el líquido en efectivo?
José



A parte de los Metales preciados de los que yo estaría lejos son:

Acciones
Obligaciones de SOCIETAD
Obligaciones de estado que no sean de Alemania

Algo que no sea euro, quizás el rand sudafricano que es inmovilizado al oro, pero aquí el tema se hace complicado y solamente para uno quien saben cómo tratar cosas peligrosas que se suman al riesgo de la herramienta financiera al riesgo de la moneda. El euro será sólo apreciado sin embargo en la comparación al dólar porque no lo imprimen a la misma velocidad y la intensidad de la FED.

Sobra pocas lo sé, pero estamos al final del ciclo del papel que se pone más roto y no hay más muy otro.

Las propiedades inmóviles yo pensaría solamente si el sería la primera residencia, mientras que podía pensar a una finca agrícola o a sólo tierra de ser cultivado, pero sólo si sabe usar la tierra.

Sujetaría un monto en efectivo igual a la necesidad de la familia para algunos meses, y evitaría bancos de las grandes dimensiones privilegiando ésos locales (cajas de ahorro, y cooperativa de crédito)).

Luego sobre todo reflexionaría sobre el sentido de esta situación y particularmente:

• Sobre la estupidez humana que cree la cosa más importante es los peces de papel.
• Sobre como el egoísmo y el miedo nos han hecho llegar a este nivel de la locura.
• Sobre el hecho de que hemos totalmente perdido el sentido qué algo tiene realmente valor.
• Sobre cómo tan también las más cosas preciadas o sujetadas tal como los metales preciosos no sirven completamente a nada.
• Sobre el valor de las relaciones humanas que se ponen esenciales si entran en la colaboración mutua.
• Sobre el hecho de que el miedo nos ha hecho olvidar como cada persona de cualquiera raza, sexo, color, religión, de afiliación política sea tanto muy más a nosotros mismos, cuanto podemos imaginar.
• Sobre el hecho que somos demasiado interdependientes los unos con los otros y si retiro demasiado para un lado todo sufrimos.
• Sobre como la escasez sea solamente una cosa evidente.
• Sobre el hecho de que esta parrilla no podemos salir pocos, pero todos juntos pero todo y para esto a quien debemos trabajar y ayudar quién no consigue ver afuera del cercado.
• Sobre el hecho que todo el oro del mundo no puede tener el valor de mi libertad y cualquier otros.
• Sobre el hecho de que el trabajo no puede ser considerado una mercancía simple del intercambio.

Pero sobre todo reflexionaría como puedo ser de ayuda a la mía comunidad, para qué cosas puedo transferir a las personas jóvenes, como puedo ayudar a las personas ancianas y solas tan devastadas de la desorientación, a esparcir el optimismo, tan verdadero y sentido y no de manera, mientras todo el viejo sistema se está desplomando.

Estamos un poco meno encima de la computadora y salimos para hablar a las personas, con los administradores públicos que son también ellos en la crisis profunda porque no saben más que hacer, con los empresarios destruidos por los mercados, con los agricultores obligados vender barato los bienes para las deudas. etc...

Pensando solamente sobre al nuestro bienestar, renunciamos a la lección más grande de este período histórico del gran cambio de que estamos viviendo: nadie puede ser feliz si tampoco no lo sean todos los otros.